Por: Andrea Ibarra Morales
"La historia como preciosa superfluidad del conocimiento y artículo de lujo ha de resultarnos seriamente odiosa, pues todavía nos faltaría lo más necesario, al no ser lo superfluo sino enemigo de lo necesario"
Friedrich Nietzsche (1874)
Mi nombre es Andrea Ibarra y soy estudiante de la licenciatura de historia en la Facultad de filosofía y letras de la UNAM, elegí la carrera de historia porque no me imagino haciendo ninguna otra cosa y peor aún no quiero hacer ninguna otra cosa que no sea dedicar mi vida al estudio del pasado humano, pero mientras continúo mis estudios van llegando a mi mente cada vez más preguntas acerca de la validez de la historia para la vida. Me pregunto si la historia sirve para algo y si es así ¿para qué sirve?.
Estás preguntas van acompañadas de otras inquietudes que ya no sólo implican mi relación con la disciplina sino también la relación que tiene la historia con los demás individuos, ya que en México la enseñanza de la historia inicia en cuarto año de primaria y termina para la mayoría de las personas en el bachillerato, pero la relación que se tiene con esta materia del saber es insignificante para muchos, superflua según las palabras de Nietzsche.
El objetivo de está reflexión es entender cuáles son las principales líneas y problemáticas de investigación en enseñanza de la historia para proponer nuevas formas de llevarla a cabo y si es posible responder a la pregunta que personalmente me inquieta mucho: ¿Para qué sirve la historia y su enseñanza?. Para ello consulté bibliografía que estudia el estado de la cuestión de la investigación en enseñanza de la historia como los textos de Paulina Latapí, J. Pagés, M. Carretero, K. Barton, entre otros.
La investigación en enseñanza de la historia es aquella que se centra en el estudio, análisis y valoración de los contenidos de los programas de estudio, de los libros de texto actuales y del pasado vinculándolos con la investigación sobre las relaciones que existen en el aula, fundamentalmente la relación profesor-alumno. Sin embargo las investigaciones sobre la enseñanza de la historia normalmente carecen de uno u otro elemento, teoría y etnografía, ya que son elementos que se estudian por separado y que deberían estar ambos presentes en una investigación sobre la didáctica de la historia. Aunado a este problema que es fundamental en la investigación de la enseñanza de la historia existe otro que es de igual importancia: en México, y en América latina en general, la investigación en enseñanza de la historia es poquísima, y en muchas regiones prácticamente nula.
¿Para qué serviría la investigación sobre la enseñanza de la historia? En primer lugar serviría para conocer cómo se está enseñando y cómo se está aprendiendo la historia en nuestro país y en segundo lugar para proponer soluciones a la forma en cómo se enseña o no historia, ya que como se mencionó anteriormente el estudio de la historia es visto como un artículo de lujo superfluo que no tiene otra finalidad más que el simple entretenimiento.
Para los estudiantes la historia no es un conocimiento significativo debido a que generalmente los contenidos de la materia no tienen ninguna relación con la vida del educando ni con lo que son, esta es una afirmación que no sólo hago a partir de la bibliografía que me ayudo a reflexionar sobre este tema es también una afirmación que hago desde mi experiencia personal como estudiante en el sistema de educación pública mexicana.
Por todo ello considero fundamental la investigación en enseñanza de la historia para contribuir a la mejora del sistema educativo y de la formación de los niños, jóvenes y adultos, sin embargo se debe reformar antes que nada el campo de investigación. Tienen que ser investigaciones que tengan continuidad, debe estar vinculada la teoría con la praxis, y con ello quienes elaboran las investigaciones deben estar relacionados con las prácticas en el aula.
Estas propuestas adquieren su importancia debido a que como he dicho, y respondiendo en parte a mi pregunta inicial (para qué sirve la historia), la historia debe servir a los individuos a actuar para solucionar las problemáticas sociales además de que conocer las estructuras en las que se están llevando a cabo la enseñanza
ayuda a entender las raíces de las problemáticas de la educación para proponer
soluciones. "La historia debe ayudar a la gente a pensar; para preguntarnos si a eso han enfocado algunas de las investigaciones en enseñanza de la historia, o más aún, sí acorde las psicopedagogías actuales, también estamos incidiendo no sólo en el campo del pensamiento histórico sino en la educación de las actitudes, emociones y sentimientos" (Latapí, 2014. Pág. 123.).
Bibliografía:
- Barton, K. "Investigación sobre las ideas de los estudiantes acerca de la Historia". En Enseñanza de las Ciencias Sociales. Revista de Investigación. Barcelona. Universidad Autónoma de Barcelona. no. 9. 2010. págs. 97-113.
- Carretero, M. y López Rodriguez, C. "Estudios cognitivos sobre el conocimiento histórico: aportaciones para la enseñanza y la alfabetización histórica". en Enseñanza de las Ciencias Sociales. Revista de Investigación. Barcelona. Universidad Autónoma de Barcelona. no. 8. 2009. págs. 75-90.
- Henríquez, R. y J. Pagés. "La investigación en didáctica de la historia". En Educación XXI. España. no. 7. 2004. págs. 63-83.
- Latapí, Paulina. La investigaión sobre enseñanza de la historia en México. Querétaro. UAQ. 2014.
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