21 de abril de 2015

Tiempo Histórico




“Preciso tiempo necesito ese tiempo
que otros dejan abandonado
porque les sobra o ya no saben
qué hacer con él
tiempo
en blanco
en rojo
en verde
hasta en castaño oscuro
no me importa el color
cándido tiempo
que yo no lo puedo abrir
y cerrar
como una puerta.”
Tiempo sin tiempo, Mario Benedetti.

El tiempo siempre ha sido una constante en la mente del hombre, quien ha fantaseado con los viajes en el tiempo, así como en manejarlo a su libre antojo, ¿quién no ha flipado con tener un reloj que controle el tiempo para así poder dormir más tiempo o simplemente para que alcancemos a terminar nuestras tareas diarias?, o ¿quién no desearía viajar en el tiempo para conocer a nuestros antepasados o ir al futuro para saber cómo será el mundo?. El tiempo y su uso se encuentra presente en todo momento es inherente.Según Piaget y Santiesteban el tiempo es historia, individual y colectiva, que da cuenta de lo que fuimos, de lo que somos y de lo que seremos. Pero es importante reconocer la multiplicidad de tiempos existentes, cada "tiempo" y lugar tienen el propio. Le brindan un lugar determinado, un significado determinado y determinada historicidad. Se podría decir que cada hombre le brinda un significado diferente; recuerdo las constantes discusiones en clases de historia de México en la Prepa, cuando unos valoraban solamente el pasado prehispánico y lo veían con añoranza, mientras otros veíamos en el pasado colonial el origen del México actual, es decir, cada grupo de contrincantes le brindaban determinado significado dependiendo de nuestro propio tiempo de vida y , en términos de Dilthey, de las vivencias personales de cada uno.
Pagés y Santiesteban piensan que todo hombre tiene tiempo histórico, la cuestión reside en que unos tienen consciencia de ello y otro no. El tiempo es de quien lo sabe organizar, de quien lo sabe periodizar, pero sobretodo de quien lo utiliza para construir el futuro.
La consciencia del tiempo histórico es de vital importancia en tanto que el hombre que no es sabedor de las vivencias que lo constituyen no podrá se capaz de conocerse a sí mismo. Pagés y Santiesteban proponen una serie de actividades aplicadas a la enseñanza de la historia para que el alumno tomo consciencia del tiempo histórico: fuentes documentales, fotografías, relatos, historia personal, etc. Lo que se intenta con esto es que el alumno se de cuenta de que el tiempo transcurre y va dejando indicios de ello, que marcan a determinado tiempo o a determinada sociedad, lo cual es muy importante reconocer si se quiere comprender la historia.
Es importante remarcar que el tiempo histórico no solo reside en el pasado, está incluido en el presente y en el futuro también, además de que no hay un solo tiempo, existen muchos y muy diversos, todos ellos válidos en su determinado tiempo y lugar...

Bilbiografía: Pagés, J. y Santiesteban, A. (2010), “La enseñanza y el aprendizaje del tiempo histórico en la educación primaria” Cad.CEDES[online],vol.30,n.82,pp.278-309.Disponibleen:http://www.scielo.br/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S010132622010000300002&lng=pt&nrm=iso

20 de abril de 2015

La enseñanza de la historia de México en el Colegio de Ciencias y Humanidades: fundamento de una didáctica de la historia

Por: Ibarra Morales Andrea

Jardines Jilote Saúl

Martínez Jacales Luis Alberto

Rojas Nava Javier

Las investigaciones sobre cómo se enseña historia en el país son de gran importancia debido a que con ellas se pueden proponer soluciones a las problemáticas actuales de la educación, pero al realizarlas se debe tener en cuenta que la investigación sobre didáctica de la historia no sólo se debe quedar en la teoría sino que es necesario que las propuestas plasmadas en papel se lleven a la práctica en las aulas. Por ello la presente fundamentación es la parte teórica que compone una investigación que hace una propuesta didáctica para la enseñanza de la historia de México en el Colegio de Ciencias y Humanidades plantel sur.
El objetivo del presente trabajo es exponer una serie de elementos que se consideran fundamentales para realizar una investigación sobre la enseñanza de la historia en México, dicho elementos son: explicar que se entiende por enseñanza, qué papel juega el maestro y el alumno en el proceso de enseñanza, qué es enseñar historia, por ende qué es historia y qué sentido tiene enseñarla. Al mismo tiempo se hace referencia al concepto de didáctica y a los métodos para enseñar historia con base en una serie de textos que dan luz sobre el estado actual de las investigaciones de didáctica de la historia y que aportan a nuestro trabajo elementos importantes para llevarlo a cabo.
Enseñar es ofrecer la posibilidad a otro individuo y a nosotros mismos de entender nuestro mundo y otros mundos, entendiendo mundo como una construcción individual y social que se hace a partir de la experiencia que se tiene con las cosas que nos parecen reales, sintiéndolas, pensando sobre ellas, actuando sobre ellas, etc. Por ello en el proceso de enseñanza intervienen individuos que pueden nombrarse como maestros[1] y alumnos, uno como aquel individuo que tiene la intención de enseñar los principios necesarios para que otro sujeto aprehenda las experiencias que tiene con el mundo, en este sentido el alumno es aquel que tiene la intención de aprender y construir el mundo en el que quiere vivir. La enseñanza y la participación del maestro y el alumno es un proceso que tiene como finalidad la construcción de conocimientos útiles para la vida.
Teniendo en cuenta dicho concepto de enseñanza y del papel del maestro y el alumno se considera a la enseñanza de la historia como la posibilidad de aprehender lo que es humano a través del estudio de sus acciones, ideas y sentimientos a través del tiempo. Al tratar la enseñanza de la historia se debe tener claro qué es historia y qué sentido tiene enseñarla: consideramos que historia es la investigación y la interpretación de la vida y el pensamiento del hombre en función de su pasado, presente y futuro. El sentido de enseñar historia a los alumnos del CCH-sur es que se conozcan a sí mismos, ubicándose en su propio tiempo entendiendo que es resultado de un largo proceso de acciones humanas, para cambiar o conservar su mundo, la enseñanza de la historia debería tener una función social.
Los elementos anteriormente expuestos deben tomarse en cuenta al elaborar una propuesta didáctica para la enseñanza de la historia pero también debe considerarse el concepto de didáctica y los métodos que existen para la enseñanza de la historia. Entendemos Didáctica como la disciplina que estudia el proceso de enseñanza que busca un aprendizaje formativo del alumno, por ello para elaborar una propuesta de didáctica se debe de tener en cuenta el para qué, quién y  cómo.
Existe  diferentes formas de enseñar historia, y muchas veces dependen de la idea que se tenga de la clase y lo que el profesor busca inculcar a sus alumnos. Hay quienes sólo proporcionan una serie de datos y fechas sin alguna conexión o contexto histórico, con base en lo que el libro y el programa de estudios piden; también hay quienes recurren al uso de otras fuentes o quienes presentan imágenes como apoyo a su clase, pero que muchas veces no son explicadas y parecen un simple adorno o complemento.
Es, sin duda alguna, imposible saber ante qué tipo de alumnos hemos de referirnos en una primera clase, sin embargo, es posible establecer algunas consideraciones como el tipo de comunicación social que tienen, los gustos y cualidades por la edad y las ideas que están acostumbrados de acuerdo a la educación del plantel. En el caso de CCH el lema de Aprender a aprender, a hacer y a ser, además del plan de estudios, nos plantean una idea del ideal de alumno que se tiene.
De acuerdo a estas generalidades de la institución consideramos las siguientes propuestas para una didáctica  en la enseñanza de la historia.
Como primera pauta cuestionar los conocimientos históricos del alumno, conocer su empatía hacia la historia y saber que esperar o no de ella. Para esto se realizarán ejercicios de autoconciencia, mediante diversas preguntas haremos saber al alumno que su sentido común[2]  es resultado de una conciencia histórica. Con esto se busca generar un interés, una condición de utilidad al conocimiento histórico, y poder crear un conocimiento significativo en el alumno.
A continuación se establecen diferentes aseveraciones y legitimaciones que se han hecho a partir de la historia y con las cuales convivimos día a día. Para esto se procurará hacer una retrospectiva de lo que se ha denominado la disciplina histórica y sus diferentes significaciones a partir del tiempo en que se emplea y en ese mismo contexto sus repercusiones dentro de pensamiento.
A partir de estas cuestiones se indagará en el conocimiento histórico preparado para impartirse realizando este símil con el presente. Como establece Fustel de Coulanges, no crear similitudes con el pasado, como suele hacerse, sino más bien buscar las grandes diferencias, no reflejarnos, sino buscar los cambios en las diferentes actividades que tenemos en nuestra cotidianidad y que se llevan a cabo desde la antigüedad como: la sepultura, el culto a los muertos, la religión, entre otros[3], por proponer un ejemplo.
Bibliografía:
  • ·         Delvál, J. “Tesis sobre el constructivismo”. En Rodrigo M. J. y J. Arnay (comp.). La construcción del conocimiento escolar. Barcelona. Paidós. 1997.
  • ·         Carretero, M. y López Rodríguez, C. “Estudios cognitivos sobre el conocimiento histórico: aportaciones para la enseñanza y la alfabetización histórica”. En Enseñanza de las ciencias sociales. Revista de Investigación. Barcelona. Universidad Autónoma de Barcelona. No. 8. 2009. Págs. 75-90.
  • ·         Henríquez, R. y Pagés, J. “La investigación en didáctica de la historia”. En Educación XXI. España. UNED. No. 7. 2004. Págs. 63-83.
  • ·         Santoianni, F. y Striano, M. “El constructivismo”. En Modelo teóricos y metodológicos de la enseñanza. México. Siglo XXI editores. 2006. Págs. 75-88.






[1] Hay que tener en cuenta también que el maestro esta también dispuesto a aprender y a ser alumno. Y el alumno también tiene la capacidad de enseñar a otra persona.
[2] Entendemos sentido común como las generalidades establecidas, es decir, las referencias generales de cómo se entienden las cosas, esa “constitución natural” de conocimiento.   
[3] De Coulanges, Fustel. La ciudad antigua. Estudio sobre el culto, el derecho y las instituciones de Grecia y Roma. Introducción. Primera edición. México: Porrúa, 1908. 378 pp. (“Sepan cuantos…”). Pág. 1.

Competencias y enseñanza de la historia

Por Andrea Ibarra Morales


"Quisiéramos que la historia tuviera significado para los niños y niñas, como un instrumento para comprender mejor el presente desde el pasado y para aprender a intervenir en el futuro desde el presente" 
Joan Pagés y Antoni Santisteban (2010)
¿Cuáles son las problemáticas que enfrenta la enseñanza de la historia en México? ¿Hay una solución para estas problemáticas? El presente ensayo tiene el objetivo de reflexionar sobre la enseñanza de la historia a partir del análisis de un concepto que parece fundamental para comprender el rumbo de la educación en México: las competencias. 
Sin embargo antes de comenzar a explicar qué son las competencias y cuál es la importancia que tienen en la enseñanza de la historia quisiera iniciar esta reflexión mencionando dos consideraciones que me parecen fundamentales para hablar de la enseñanza de la historia. La primera de ellas es qué es historia y la segunda cuál es el sentido de aprenderla y aprehenderla.
Historia para mí es la investigación de qué es el ser humano a partir del estudio de sus acciones, ideas y formas de construir su mundo a través del tiempo; el sentido que tiene aprenderla y aprehenderla es el de promover la acción de los agentes sociales en la solución de las problemáticas sociales actuales. Por ello se debe tener en cuenta que enseñar historia es una práctica política  en la que no sólo intervienen maestros y alumnos, sino que se hayan involucrados también padres de familia, los directivos de una escuela, aquellos individuos que planean un programa de estudios y quienes conforman el gobierno del Estado. 
Para responder a la primera pregunta que me hice al inicio de este ensayo recurro a la experiencia personal y a la reflexión que he hecho a partir de la lectura de distintos textos que  investigan sobre la didáctica de la historia (como los textos de Joan Pagés, K. Barton, M. Carretero y P. Latapí). Existen muchos problemas en el aula a la hora de enseñar historia, pero hay que considerar que la enseñanza de esta disciplina no es la única que tiene problemas y tampoco es la única a la que se le debe prestar atención, sin embargo considero que el problema fundamental es que se considera a la historia como una forma de saber que en el mejor de los casos sólo sirve para ampliar la "cultura general" de un individuo por ello lo único que importa es que los alumnos memoricen fechas y nombres de procesos que nada tienen que ver con sus vida.
Al plantear la consideración anterior considero fundamental proponer una perspectiva que ayude no sólo reflexionar sobre dicha problemática sino que también ayude a solucionarla, mi propuesta consiste en entender a las competencias como aquella forma que contribuya a que el conocimiento histórico en la educación básica en México sea pensado como una forma de entender el mundo que ayude a los alumnos a construir las bases de la sociedad en la que quieren vivir en función de su pasado, presente y futuro.
¿Qué son las competencias?, ¿por qué son una alternativa para solucionar las diversas problemáticas de la enseñanza de la historia? y ¿cuáles son sus límites?. Las competencias son las disposiciones dirigidas a la acción para preparar a un individuo para responder a cualquier situación concreta a la que se tenga que enfrentar a lo largo de su vida. Las competencias son "saberes, habilidades, actitudes y todo aquello que interviene en cualquier acto educativo y social" (Pagés, 2012: pág. 23), hay que tener en cuenta que es en la práctica donde se puede observar si una competencia ha sido correctamente desarrollada. La enseñanza de la historia por medio de competencias es una alternativa debido a que ellas impulsan a los alumnos a que el conocimiento que aprenden en la escuela les sirva para desarrollarse y para participar activamente en la sociedad, en este sentido la historia les serviría para la vida.
Al mismo tiempo considero que la enseñanza de la historia por medio de competencias contribuiría a que se enfocara el estudio de la historia a reflexionar en el aula sobre qué es historia y cuáles son los medios de los que se sirve un historiador para conocerla y así ofrecer una serie de herramientas que ayuden a los alumnos a construir su propio conocimiento (como la crítica de fuentes, la observación de cambios y continuidades de un proceso histórico y sobre todo entender que no hay una historia sino que hay historias y al mismo tiempo diversas "versiones" de ellas), más allá de enfocarse en el estudio de procesos que parecen extraños. 
Cuando hablo de las competencias en la enseñanza de la historia me pregunto también sobre sus límites debido a que a pesar de que en México se está estructurando la enseñanza en la educación básica y pública por medio de competencias existen problemas que no se han podido resolver a causa del peso que tiene la tradición en la sociedad. Al hablar de esto me refiero a que la estructuración de un temario de historia continúa siendo pensado como una sucesión lineal y progresiva de acontecimientos que obedecen a una historia "legitimada" por el gobierno del Estado y que no abre paso a aquellas historias que están directamente relacionadas con muchos de los alumnos de la educación básica y pública, como la historia con perspectiva de género o la historia de los vencidos y marginados.
Así como también la responsabilidad de maestros que siguen apelando a una enseñanza de la historia fundamentalmente memorística y a la falta de iniciativa de los alumnos de buscar nuevas fuentes de conocimiento que les sirvan en su formación para la vida.
La enseñanza de la historia por medio de competencias es una alternativa que podría abrir nuevas vías para la construcción de una sociedad más equitativa pero me parece evidente que para lograrlo se requiere una labor inmensa de la que todos somos responsables para llevar a cabo.
Bibliografía: 
Pagés, Joan. "Las competencias ciudadanas, una finalidad de la enseñanza de la historia". en Plá, Sebastián,  et. al. Miradas diversas a la enseñanza de la historia. México. UPN. 2012. págs. 19-66. 
 

19 de abril de 2015

El desarrollo del pensamiento histórico en la enseñanza de la historia es fundamental para el aprendizaje de la historia. Si quieres saber qué es la definición del concepto de pensamiento histórico, su importancia y como aplicarlo, da clic en el siguiente link.