20 de abril de 2015

La enseñanza de la historia de México en el Colegio de Ciencias y Humanidades: fundamento de una didáctica de la historia

Por: Ibarra Morales Andrea

Jardines Jilote Saúl

Martínez Jacales Luis Alberto

Rojas Nava Javier

Las investigaciones sobre cómo se enseña historia en el país son de gran importancia debido a que con ellas se pueden proponer soluciones a las problemáticas actuales de la educación, pero al realizarlas se debe tener en cuenta que la investigación sobre didáctica de la historia no sólo se debe quedar en la teoría sino que es necesario que las propuestas plasmadas en papel se lleven a la práctica en las aulas. Por ello la presente fundamentación es la parte teórica que compone una investigación que hace una propuesta didáctica para la enseñanza de la historia de México en el Colegio de Ciencias y Humanidades plantel sur.
El objetivo del presente trabajo es exponer una serie de elementos que se consideran fundamentales para realizar una investigación sobre la enseñanza de la historia en México, dicho elementos son: explicar que se entiende por enseñanza, qué papel juega el maestro y el alumno en el proceso de enseñanza, qué es enseñar historia, por ende qué es historia y qué sentido tiene enseñarla. Al mismo tiempo se hace referencia al concepto de didáctica y a los métodos para enseñar historia con base en una serie de textos que dan luz sobre el estado actual de las investigaciones de didáctica de la historia y que aportan a nuestro trabajo elementos importantes para llevarlo a cabo.
Enseñar es ofrecer la posibilidad a otro individuo y a nosotros mismos de entender nuestro mundo y otros mundos, entendiendo mundo como una construcción individual y social que se hace a partir de la experiencia que se tiene con las cosas que nos parecen reales, sintiéndolas, pensando sobre ellas, actuando sobre ellas, etc. Por ello en el proceso de enseñanza intervienen individuos que pueden nombrarse como maestros[1] y alumnos, uno como aquel individuo que tiene la intención de enseñar los principios necesarios para que otro sujeto aprehenda las experiencias que tiene con el mundo, en este sentido el alumno es aquel que tiene la intención de aprender y construir el mundo en el que quiere vivir. La enseñanza y la participación del maestro y el alumno es un proceso que tiene como finalidad la construcción de conocimientos útiles para la vida.
Teniendo en cuenta dicho concepto de enseñanza y del papel del maestro y el alumno se considera a la enseñanza de la historia como la posibilidad de aprehender lo que es humano a través del estudio de sus acciones, ideas y sentimientos a través del tiempo. Al tratar la enseñanza de la historia se debe tener claro qué es historia y qué sentido tiene enseñarla: consideramos que historia es la investigación y la interpretación de la vida y el pensamiento del hombre en función de su pasado, presente y futuro. El sentido de enseñar historia a los alumnos del CCH-sur es que se conozcan a sí mismos, ubicándose en su propio tiempo entendiendo que es resultado de un largo proceso de acciones humanas, para cambiar o conservar su mundo, la enseñanza de la historia debería tener una función social.
Los elementos anteriormente expuestos deben tomarse en cuenta al elaborar una propuesta didáctica para la enseñanza de la historia pero también debe considerarse el concepto de didáctica y los métodos que existen para la enseñanza de la historia. Entendemos Didáctica como la disciplina que estudia el proceso de enseñanza que busca un aprendizaje formativo del alumno, por ello para elaborar una propuesta de didáctica se debe de tener en cuenta el para qué, quién y  cómo.
Existe  diferentes formas de enseñar historia, y muchas veces dependen de la idea que se tenga de la clase y lo que el profesor busca inculcar a sus alumnos. Hay quienes sólo proporcionan una serie de datos y fechas sin alguna conexión o contexto histórico, con base en lo que el libro y el programa de estudios piden; también hay quienes recurren al uso de otras fuentes o quienes presentan imágenes como apoyo a su clase, pero que muchas veces no son explicadas y parecen un simple adorno o complemento.
Es, sin duda alguna, imposible saber ante qué tipo de alumnos hemos de referirnos en una primera clase, sin embargo, es posible establecer algunas consideraciones como el tipo de comunicación social que tienen, los gustos y cualidades por la edad y las ideas que están acostumbrados de acuerdo a la educación del plantel. En el caso de CCH el lema de Aprender a aprender, a hacer y a ser, además del plan de estudios, nos plantean una idea del ideal de alumno que se tiene.
De acuerdo a estas generalidades de la institución consideramos las siguientes propuestas para una didáctica  en la enseñanza de la historia.
Como primera pauta cuestionar los conocimientos históricos del alumno, conocer su empatía hacia la historia y saber que esperar o no de ella. Para esto se realizarán ejercicios de autoconciencia, mediante diversas preguntas haremos saber al alumno que su sentido común[2]  es resultado de una conciencia histórica. Con esto se busca generar un interés, una condición de utilidad al conocimiento histórico, y poder crear un conocimiento significativo en el alumno.
A continuación se establecen diferentes aseveraciones y legitimaciones que se han hecho a partir de la historia y con las cuales convivimos día a día. Para esto se procurará hacer una retrospectiva de lo que se ha denominado la disciplina histórica y sus diferentes significaciones a partir del tiempo en que se emplea y en ese mismo contexto sus repercusiones dentro de pensamiento.
A partir de estas cuestiones se indagará en el conocimiento histórico preparado para impartirse realizando este símil con el presente. Como establece Fustel de Coulanges, no crear similitudes con el pasado, como suele hacerse, sino más bien buscar las grandes diferencias, no reflejarnos, sino buscar los cambios en las diferentes actividades que tenemos en nuestra cotidianidad y que se llevan a cabo desde la antigüedad como: la sepultura, el culto a los muertos, la religión, entre otros[3], por proponer un ejemplo.
Bibliografía:
  • ·         Delvál, J. “Tesis sobre el constructivismo”. En Rodrigo M. J. y J. Arnay (comp.). La construcción del conocimiento escolar. Barcelona. Paidós. 1997.
  • ·         Carretero, M. y López Rodríguez, C. “Estudios cognitivos sobre el conocimiento histórico: aportaciones para la enseñanza y la alfabetización histórica”. En Enseñanza de las ciencias sociales. Revista de Investigación. Barcelona. Universidad Autónoma de Barcelona. No. 8. 2009. Págs. 75-90.
  • ·         Henríquez, R. y Pagés, J. “La investigación en didáctica de la historia”. En Educación XXI. España. UNED. No. 7. 2004. Págs. 63-83.
  • ·         Santoianni, F. y Striano, M. “El constructivismo”. En Modelo teóricos y metodológicos de la enseñanza. México. Siglo XXI editores. 2006. Págs. 75-88.






[1] Hay que tener en cuenta también que el maestro esta también dispuesto a aprender y a ser alumno. Y el alumno también tiene la capacidad de enseñar a otra persona.
[2] Entendemos sentido común como las generalidades establecidas, es decir, las referencias generales de cómo se entienden las cosas, esa “constitución natural” de conocimiento.   
[3] De Coulanges, Fustel. La ciudad antigua. Estudio sobre el culto, el derecho y las instituciones de Grecia y Roma. Introducción. Primera edición. México: Porrúa, 1908. 378 pp. (“Sepan cuantos…”). Pág. 1.

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