La enseñanza de la historia de México en el Colegio de Ciencias y Humanidades: fundamento de una didáctica de la historia
Por: Ibarra Morales Andrea
Jardines Jilote Saúl
Martínez Jacales Luis Alberto
Rojas Nava Javier
Las
investigaciones sobre cómo se enseña historia en el país son de gran
importancia debido a que con ellas se pueden proponer soluciones a las
problemáticas actuales de la educación, pero al realizarlas se debe tener en
cuenta que la investigación sobre didáctica de la historia no sólo se debe quedar
en la teoría sino que es necesario que las propuestas plasmadas en papel se
lleven a la práctica en las aulas. Por ello la presente fundamentación es la
parte teórica que compone una investigación que hace una propuesta didáctica
para la enseñanza de la historia de México en el Colegio de Ciencias y
Humanidades plantel sur.
El
objetivo del presente trabajo es exponer una serie de elementos que se
consideran fundamentales para realizar una investigación sobre la enseñanza de
la historia en México, dicho elementos son: explicar que se entiende por
enseñanza, qué papel juega el maestro y el alumno en el proceso de enseñanza, qué
es enseñar historia, por ende qué es historia y qué sentido tiene enseñarla. Al
mismo tiempo se hace referencia al concepto de didáctica y a los métodos para
enseñar historia con base en una serie de textos que dan luz sobre el estado
actual de las investigaciones de didáctica de la historia y que aportan a
nuestro trabajo elementos importantes para llevarlo a cabo.
Enseñar
es ofrecer la posibilidad a otro individuo y a nosotros mismos de entender
nuestro mundo y otros mundos, entendiendo mundo como una construcción
individual y social que se hace a partir de la experiencia que se tiene con las
cosas que nos parecen reales, sintiéndolas, pensando sobre ellas, actuando
sobre ellas, etc. Por ello en el proceso de enseñanza intervienen individuos
que pueden nombrarse como maestros[1] y alumnos, uno como aquel
individuo que tiene la intención de enseñar los principios necesarios para que otro
sujeto aprehenda las experiencias que tiene con el mundo, en este sentido el
alumno es aquel que tiene la intención de aprender y construir el mundo en el
que quiere vivir. La enseñanza y la participación del maestro y el alumno es un
proceso que tiene como finalidad la construcción de conocimientos útiles para
la vida.
Teniendo
en cuenta dicho concepto de enseñanza y del papel del maestro y el alumno se
considera a la enseñanza de la historia como la posibilidad de aprehender lo
que es humano a través del estudio de sus acciones, ideas y sentimientos a
través del tiempo. Al tratar la enseñanza de la historia se debe tener claro
qué es historia y qué sentido tiene enseñarla: consideramos que historia es la
investigación y la interpretación de la vida y el pensamiento del hombre en
función de su pasado, presente y futuro. El sentido de enseñar historia a los
alumnos del CCH-sur es que se conozcan a sí mismos, ubicándose en su propio
tiempo entendiendo que es resultado de un largo proceso de acciones humanas,
para cambiar o conservar su mundo, la enseñanza de la historia debería tener
una función social.
Los
elementos anteriormente expuestos deben tomarse en cuenta al elaborar una
propuesta didáctica para la enseñanza de la historia pero también debe considerarse
el concepto de didáctica y los métodos que existen para la enseñanza de la
historia. Entendemos Didáctica como la disciplina que estudia el proceso de
enseñanza que busca un aprendizaje formativo del alumno, por ello para elaborar
una propuesta de didáctica se debe de tener en cuenta el para qué, quién y cómo.
Existe
diferentes formas de enseñar historia, y
muchas veces dependen de la idea que se tenga de la clase y lo que el profesor
busca inculcar a sus alumnos. Hay quienes sólo proporcionan una serie de datos
y fechas sin alguna conexión o contexto histórico, con base en lo que el libro
y el programa de estudios piden; también hay quienes recurren al uso de otras
fuentes o quienes presentan imágenes como apoyo a su clase, pero que muchas
veces no son explicadas y parecen un simple adorno o complemento.
Es,
sin duda alguna, imposible saber ante qué tipo de alumnos hemos de referirnos
en una primera clase, sin embargo, es posible establecer algunas
consideraciones como el tipo de comunicación social que tienen, los gustos y
cualidades por la edad y las ideas que están acostumbrados de acuerdo a la
educación del plantel. En el caso de CCH el lema de Aprender a aprender, a
hacer y a ser, además del plan de estudios, nos plantean una idea del ideal de
alumno que se tiene.
De
acuerdo a estas generalidades de la institución consideramos las siguientes
propuestas para una didáctica en la
enseñanza de la historia.
Como
primera pauta cuestionar los conocimientos históricos del alumno, conocer su
empatía hacia la historia y saber que esperar o no de ella. Para esto se
realizarán ejercicios de autoconciencia, mediante diversas preguntas haremos
saber al alumno que su sentido común[2] es resultado de una conciencia histórica. Con
esto se busca generar un interés, una condición de utilidad al conocimiento
histórico, y poder crear un conocimiento significativo en el alumno.
A
continuación se establecen diferentes aseveraciones y legitimaciones que se han
hecho a partir de la historia y con las cuales convivimos día a día. Para esto
se procurará hacer una retrospectiva de lo que se ha denominado la disciplina
histórica y sus diferentes significaciones a partir del tiempo en que se emplea
y en ese mismo contexto sus repercusiones dentro de pensamiento.
A
partir de estas cuestiones se indagará en el conocimiento histórico preparado
para impartirse realizando este símil con el presente. Como establece Fustel de
Coulanges, no crear similitudes con el pasado, como suele hacerse, sino más
bien buscar las grandes diferencias, no reflejarnos, sino buscar los cambios en
las diferentes actividades que tenemos en nuestra cotidianidad y que se llevan
a cabo desde la antigüedad como: la sepultura, el culto a los muertos, la
religión, entre otros[3], por proponer un ejemplo.
Bibliografía:
- · Delvál, J. “Tesis sobre el constructivismo”. En Rodrigo M. J. y J. Arnay (comp.). La construcción del conocimiento escolar. Barcelona. Paidós. 1997.
- · Carretero, M. y López Rodríguez, C. “Estudios cognitivos sobre el conocimiento histórico: aportaciones para la enseñanza y la alfabetización histórica”. En Enseñanza de las ciencias sociales. Revista de Investigación. Barcelona. Universidad Autónoma de Barcelona. No. 8. 2009. Págs. 75-90.
- · Henríquez, R. y Pagés, J. “La investigación en didáctica de la historia”. En Educación XXI. España. UNED. No. 7. 2004. Págs. 63-83.
- · Santoianni, F. y Striano, M. “El constructivismo”. En Modelo teóricos y metodológicos de la enseñanza. México. Siglo XXI editores. 2006. Págs. 75-88.
[1]
Hay que tener en cuenta también que el maestro esta también dispuesto a
aprender y a ser alumno. Y el alumno también tiene la capacidad de enseñar a
otra persona.
[2]
Entendemos sentido común como las generalidades establecidas, es decir, las
referencias generales de cómo se entienden las cosas, esa “constitución
natural” de conocimiento.
[3] De
Coulanges, Fustel. La ciudad antigua. Estudio sobre el culto, el derecho y las
instituciones de Grecia y Roma. Introducción. Primera edición. México: Porrúa,
1908. 378 pp. (“Sepan cuantos…”). Pág. 1.
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